En general, son las
personas adultas las que han de establecer
los límites o determinar cuando
pueden transportar con la suficiente
seguridad un niño o establecer
cuándo éste puede conducir
una bicicleta, en función de
las características de cada
niño.
La bicicleta no es un juguete, es
un vehículo de transporte sujeto
a las mismas normas de circulación
que una motocicleta o un coche. De
ti depende el uso responsable y prudente
que los niños le den.
|